Parque Nacional Yasuní

Parque Nacional Yasuní

Sin duda alguna la palabra más es la que mejor define al Yasuní: en apenas una hectárea de este parque existen más especies de plantas que en toda Norteamérica; un árbol de Yasuní alberga más tipos de hormigas que toda Inglaterra. Más del 50% de los mamíferos de Ecuador se encuentran aquí, así como la fauna de reptiles y anfibios más variada de América del Sur… Estos y muchos otros registros otorgan al Yasuní el reconocimiento de ser el lugar con mayor biodiversidad del planeta.

Navegando por los serpenteantes ríos de aguas blancas o lagunas de té negro de selva, con el acompañamiento musical de oropéndolas, loras, tucanes y otras aves, solo se necesita un par de binoculares para acercarse a su riqueza faunística: desde diminutos colibríes hasta enormes águilas harpías, lentas tortugas y veloces delfines rosados, ágiles monos e intimidantes pumas, insectos multicolores, ranitas venenosas y enormes anacondas. Esta exuberancia de la vida ha contribuido para que el parque sea declarado Reserva Mundial de Biósfera.

Este rincón amazónico también reúne un fabuloso patrimonio cultural: comunidades kichwa y waorani que realizan actividades de turismo de naturaleza, como excursiones por ríos, práctica de tradiciones locales y observación de vida silvestre. Si bien al norte del parque existen algunas hosterías ecológicas, una mayor oferta de alojamiento puede encontrarse fuera de sus límites, a lo largo del río Napo.

En Yasuní, los pueblos no contactados Tagaeri, Taromenane y Oñamenane han sido arrinconados por el mundo occidental en la denominada “zona intangible”, un área legalmente reservada para intentar que sobrevivan. Pese a las diversas denominaciones de protección, la extracción de petróleo, la tala de cedro y el tráfico de animales ponen en serio riesgo al parque y su gente. El turismo ecológico aparece como una opción a estas actividades de alto impacto.

ATRACTIVOS TURÍSTICOS
  • Recorridos fluviales: Navegar por los ríos Tiputini, Curaray, Shiripuno y Cononaco, a bordo de alargadas canoas piloteadas
  • por guías kichwa o waorani, la mejor manera para descubrir los tesoros del Yasuní. 
  • Añangucocha: Desde la comunidad de Añangu, al noroccidente del parque, se sigue un sendero de una hora hasta la laguna, conocida por su atractivo entorno natural. Se puede continuar el paseo en canoa. 
  • Jatuncocha: Se encuentra al noreste del parque, cerca del río Yasuní. Este sector del río es un excelente sitio para observar delfines rosados. 
  • “Lodges” ecológicos: En algunos sectores hay hoteles ecológicos, propiedad de comunidades o manejados entre particulares y comunidades. Se ubican en las zonas de Añangu, Shiripuno, Bataburo, Gareno, Sani Isla y Yarina. 
  • San José de Curaray: Esta es una pequeña comunidad cerca del límite sur del parque, donde se elaboran artesanías que se comercializan fuera del Yasuní. 
UBICACIÓN: Orellana y Pastaza.
EXTENSIÓN: 982 000 hectáreas.
ELEVACIÓN: 300 – 600 msnm.
CLIMA: cálido húmedo, 25 °C en promedio.
ECOSISTEMAS: bosque húmedo tropical, pantanos y lagunas.

Ecuador Terra Incognita, 2010. Ecuador: turismo en áreas protegidas. Ministerio de Turismo, Quito